Vuelvo para seguir quejándome. Y es que no es para menos.
Cuando ayer me enteré de esta noticia, no puedo explicar lo que sentí. Nada diferente a lo que siento cada fin de semana que escucho unos hechos parecidos: conductores ebrios causan la muerte de X personas. Pero sí sentí algo más... ¿No se supone que son ellos los que te multan si das positivo en el test de alcoholemia? ¿No se supone que son ellos los que te buscan si no te paras a socorrer a la víctima? Me parece indignante, horrible, increíble.
¿En qué piensan aquellos que van como una cuba y tienen la poca vergüenza de ponerse al volante? ¿Y en qué piensan aquellos que lo permiten? Supongo que en nada. Mi particular visión de este tipo de conductas es que, sencillamente, los conductores ebrios son asesinos en potencia. Saben perfectamente lo que puede ocurrir y aún así, lo hacen, poniendo en peligro la vida de padres, madres, hijos, hermanos, abuelos. Me causan una total repulsión ese tipo de personas. No puedo creer que haya gente que se crea con la licencia para arrebatar vidas y destrozar familias. Creo que todos sabemos que la carretera es un lugar peligroso, en el que hay normas que muchos se pasan por el forro, entonces, ¿la gente no aprecia la vida? ¿Ni siquiera respeta la de los demás? No se le debe perder el respeto a la carretera nunca, por muchos años de experiencia que se tenga. Y yo considero que aquellos que al peligro de la carretera en sí le suman alcohol, no merecen ningún tipo de respeto ni de consideración alguna.
A los dos polis estos tan simpáticos los han apartado del servicio de forma cautelar, en vez de mandarlos a la puta calle sin ningún tipo de indemnización. Y hablando de resarcir daños, ¿cuánto le van a dar al viudo de la mujer? A mí lo único que me consolaría sería saber que esos dos asesinos van a pasar el resto de su vida entre rejas, sin ningún tipo de concesiones.
Y para colmo, precisamente ayer, alguien me comentó que una conocida suya había sido multada por sobrepasar con creces la tasa de alcoholemia, llegando incluso a alcanzar el delito. Lo mejor de todo es que esto no constó en ningún lado, porque er poli era to wena ente y anotó una cantidad inferior. Así vamos.
Como curiosidad, después de informarme un poco sobre el tema, he encontrado esto:
"En Paraguay hay "tolerancia cero" con respecto a controles de "alcotest". Para poder pasar sin ningún problema, el control de alcoholemia (o de alcotest), debe marcar 0,00 mg. Hasta 0,89mg en el alcotest, solamente es una "falta administrativa", donde el conductor alcoholizado debe pagar una multa, para luego llamar a un familiar a que lleve el vehículo. Pasando los 0,90mg en el alcotest, el problema ya queda con la fiscalía, donde además el auto queda secuestrado, hasta que se cumpla la pena establecida por el juzgado." (vía Wikipedia)
¿Por qué aquí no?
